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Obama prepara nueva batalla para reactivar la economía

Se prevé que el mandatario norteamericano presente al Congreso un paquete de iniciativas que incluya recortes tributarios para la clase media, más inversiones para la construcción de carreteras y ayudas para los desempleados, y un plan paralelo para reducir el déficit.

Obama prepara nueva batalla para reactivar la economía
Por 17 de Agosto de 2011

El presidente de EE.UU., Barack Obama, que concluye hoy una gira en autobús para tratar de reconectar con los votantes de su país, planea ofrecer un discurso sobre el empleo en septiembre, el primer paso de su nueva estrategia para reactivar la economía.

Obama, quien regresará esta noche a Washington tras recorrer durante tres días los estados de Minesota, Iowa e Illinois, incluirá en ese discurso, en los primeros días de septiembre, un plan de creación de empleo y de reducción del déficit.

Aunque no hay detalles, se prevé que Obama presente al Congreso un paquete de iniciativas que incluya recortes tributarios para la clase media, más inversiones para la construcción de carreteras y ayudas para los desempleados, y un plan paralelo para reducir el déficit.

Con ello trata de ganar la iniciativa de nuevo en el campo de batalla que más interesa a los estadounidenses, la economía y la creación de puestos de trabajo.

Pese a que lleva dos años y medio en el poder, Obama suele decir que heredó los problemas que enfrenta EE.UU., pero tendrá que presentar al Congreso ideas frescas y viables para la reactivación económica. De ésta dependerá en buena medida su reelección o derrota.

También sienta las bases para lo que se perfila como meses de enfrentamientos con los republicanos en el Congreso, después de las pugnas partidistas de este verano que precedieron a la aprobación de la ley para elevar el techo de la deuda estadounidense.

El presidente comenzará a preparar ese discurso desde Martha’s Vineyard, la isla del estado de Massachusetts donde mañana empezará unas vacaciones de diez días junto a su esposa, Michelle, y sus hijas, Sasha y Malia.

Son las terceras vacaciones de la familia presidencial en este enclave favorito de los demócratas de postín y con este descanso Obama ha desoído las críticas de quienes consideran que se trata de una decisión poco aconsejable y que, dada la fragilidad de la situación económica, debería permanecer en Washington.

Aunque el discurso está aún por escribir, el Presidente ya ha esbozado algunos de los temas que abordará a lo largo de la gira que concluye hoy.

En una asamblea popular en Atkinson (Illinois), Obama reconoció que la confianza de los consumidores está por los suelos a raíz de la rebaja de la calificación de la deuda soberana de EE.U.U por parte de Standard & Poor’s.

“No nos rebajaron (la deuda) porque EE.UU. no pague sus facturas” sino por la polarización política en Washington, dijo Obama, al repetir la idea, uno de los mantras de su mandato, de “sacrificios compartidos”.

Como en cada parada y en un intento por que los votantes recuperen la fe en el país y en su Gobierno, Obama salpicó este miércoles su discurso con superlativos sobre la capacidad de la fuerza laboral y su confianza en que EE.UU. saldrá de ésta.

Si en este viaje Obama ha querido plantar una imagen populista, con asambleas con votantes -muy a lo Bill Clinton-, los republicanos replican a diario que esa gira no es más que un acto electoral financiado por los contribuyentes y carente de planes concretos.

“Creo que debería pasar un poco más de tiempo en la Casa Blanca y haciendo su trabajo, en vez de andar paseando en un autobús canadiense y planeando su próxima vacación en Martha’s Vineyard”, dijo en conferencia telefónica con periodistas el presidente del Comité Nacional Republicano (RNC), Reince Priebus.

Así, el vaivén de ataques partidistas es un ensayo de lo que se puede esperar en los 15 meses que restan para los comicios generales de 2012, según los observadores.

“La economía está débil y al presidente le echan la culpa cuando las cosas salen mal”, dijo a Efe Kyle Kondik, analista del Centro de Política de la Universidad de Virginia.

“Si merece o no los ataques éstos son algo inevitable de nuestro sistema de dos partidos en EE.UU.. Ahora mismo tiene un 50 % de probabilidades de conseguir la reelección; los números económicos y las encuestas no le favorecen, pero tiene tiempo para recuperarse”, agregó Kondik, para quien mucho dependerá de quién sea finalmente el candidato republicano definitivo

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