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Fabiola Campillai: “Para mí no hay justicia, porque no me van a devolver nada”

"Te quitan algo de lo más importante que uno tiene, porque si hubiera sido una pierna o un brazo, yo no sé (...) Pero tus ojos, no puede haber nada que te los devuelva", indicó la joven de 36 años.

Fabiola Campillai: “Para mí no hay justicia, porque no me van a devolver nada”
Por 27 de Enero de 2020

Fabiola Campillai, la mujer que perdió la visión tras haber sido alcanzada presuntamente por una bomba lacrimógena en el rostro, dejó en claro que para ella “no hay justicia”, ya que nada le permitirá recuperar sus ojos.

Campillai se dirigía a su trabajo en la tarde del 27 de noviembre, en las cercanías de su domicilio en San Bernardo, cuando fue impactada en el rostro por un proyectil que habría sido percutado por personal de Carabineros.

En entrevista con Ciper, la mujer detalló que “de ese día, no me acuerdo de mucho. Mi hermana estaba ahí. Le dije que me dolía la cara. Luego de eso me desmayé y desperté un día martes acá en el hospital cuando había pasado una semana, porque este accidente fue el martes en la noche y yo desperté un día martes aquí, en el hospital”.

“Para mí no hay justicia, porque no me van a devolver nada. Te quitan algo de lo más importante que uno tiene, porque si hubiera sido una pierna o un brazo, yo no sé (…) Pero tus ojos, no puede haber nada que te los devuelva”, indicó la joven de 36 años.

Fabiola Campillai expresó que “trato de ser fuerte, de sacar esa fuerza. Sí, todavía me queda un poco de llanto, de pena, pero de a poquito va saliendo. También, no sé, tengo como una rabia, porque uno piensa que la gente, no solo la mutilada, sino también la fallecida, no va a tener justicia”.

“Cuando me dijeron que ya no iba a ver, no pensé en el futuro. Andaba contenta. O bien fue como una defensa para no llorar, para estar firme, para darle fuerza a los demás. De un principio no era tan pesado, pero pasa el tiempo y ahora sí es pesado. Ahora, si uno piensa en lo que va a pasar, que de repente puede ser una carga para los demás, porque me levanto de este sillón y me cuesta hasta caminar”, apuntó.

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