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El impactante relato del hombre baleado por John Cobin: “Es un demente, un torturador”

Entre esa multitud que estaba presente ese 10 de noviembre en la manifestación de Reñaca se encontraba Luis Ahumada, quien recibió en una pierna uno de los proyectiles disparados por el estadounidense.

El impactante relato del hombre baleado por John Cobin: “Es un demente, un torturador”
Por 29 de Enero de 2020

El Tribunal de Garantía de Viña del Mar reformalizó el pasado lunes al ciudadano estadounidense John Cobin, quien disparó en medio de una multitudinaria manifestación en Reñaca el 10 de noviembre de 2019.

Tras efectuar los disparos y darse a la fuga, el hombre entregó su versión de los hechos por medio de un streaming por YouTube, justo antes de ser detenido por la Policía de Investigaciones, y confirmó haber disparado contra los manifestantes, asegurando que actuó en defensa propia, ya que los manifestantes le estaban impidiendo el paso con la protesta “el que baila pasa”.

Según lo expuesto en primera instancia, Cobin se negó a bajar de su camioneta para bailar y comenzó a acelerar su vehículo, por lo que quienes estaban en el lugar comenzaron a golpear su vehículo. En ese momento, el estadounidense se bajó de la camioneta y disparó en cuatro oportunidades.

Entre esa multitud que estaba presente ese 10 de noviembre, se encontraba Luis Ahumada, de 33 años, quien recibió en una pierna uno de los proyectiles disparados por el estadounidense.

A dos meses de ese hecho, Ahumada conversó con EL DÍNAMO y contó que se encuentra en una lenta recuperación de aquel traumático hecho.

El joven, que trabaja como técnico informático, contó que “dentro de todo estoy bien. Igual me duele la pierna al caminar, pero lo bueno es que la herida nunca se me infectó. Eso era lo que más me preocupaba. Ahora estoy más tranquilo porque sé que este tipo (John Cobin) estará detenido hasta que termine la investigación”.

Un ataque injustificado

Luis Ahumada relató que el día del ataque estaba en la playa con un grupo de amigos. “Uno de mis amigos estaba con su hijo de 8 años (…) en ese momento cruzamos a los locales comerciales que estaban al frente, porque estábamos buscando un baño para el hijo de mi amigo(…) fue ahí cuando vimos que venía este tipo”, recuerda.

“Nosotros alcanzamos a ver cuando le echó la camioneta encima a la gente. Lo dejaron pasar y se quedó detenido, fue ahí cuando con mi amigo decidimos cruzar por detrás de la camioneta, porque dijimos: ‘ya pasó, crucemos ahora’. En eso en que voy cruzando el tipo abre la puerta, se asoma con la pistola y me dispara sin ninguna provocación. Yo no pasé al frente de él obstaculizando el paso, él estaba detenido ahí y se bajó a atacar”, continúo en su relato.

“Yo crucé y la gente empezó a gritar que el tipo tenía un arma, pero yo no cachaba hacia donde y ahí veo que se asoma, apunta y dispara. Esto fue a una distancia de dos metros aproximadamente. Cuando me llegó la bala, él se subió a su vehículo, cerró las puertas y arrancó. Más adelante vuelve a parar, porque ahí la gente empezó a tirarle piedras y cosas. Se baja y vuelve a disparar tres veces más”, detalla.

Luis Ahumada recuerda que tras recibir el disparo quedó en estado de shock y que fue auxiliado por los manifestantes antes de ser trasladado hasta el Hospital Gustavo Fricke.

“Yo quedé en shock, quedé ahí mismo parado. No caí a la calle ni nada, quedé parado, como paralizado y la gente me ayudó, me acostó en la calle. Una niña tomó su bandera, con la que andaba en las manifestaciones, y me hizo un torniquete porque sangraba mucho. Otro joven se acercó y me puso un saturómetro. Si no es por la gente que estaba ahí en la manifestación yo no estaría vivo”, aseguró.

A las pocas horas del disparo, se viralizaron en redes sociales los registros de las personas que se encontraban en el lugar, donde se ve que el sujeto no está siendo atacado al momento de efectuar los disparos, de los cuales tres fueron hacia la multitud y el cuarto hacia Ahumada.

En otro video, se aprecia al estadounidense apuntando hacia las personas que ese día se encontraban en la Avenida Borgoño.

“Es un maldito”

John Cobin está en Chile desde 1996 y en conversación The Clinic se describió como un ex militante de la Liga del Sur, una agrupación supremacista blanca que promueve un retorno a la tradición conservadora cristiana. Sin embargo, el estadounidense asegura que él no es racista.

Cobin se casó con una chilena y realizó clases de Economía en la Universidad Andrés Bello hasta 2015, casa de estudios que lamentó y repudió lo ocurrido en Reñaca.

En aquella entrevista, realizada en 2013, John Cobin señaló que es neoliberal extremo, conservador, admirador de Pinochet y amigo de los Chicago Boys.

Incluso, días antes de disparar contra los manifestantes en Reñaca, Cobin publicó un texto en la página EscapeAmericanow.info, que posteriormente fue eliminado del sitio.

“El saqueo, el incendio provocado y los asaltos de delincuentes y comunistas continúan en Chile. Creo que lo hará en el futuro previsible. El gobierno es débil y está retrocediendo hacia la izquierda, e incluso está dispuesto a respaldar una nueva constitución. El presidente cree que puede negociar con los comunistas. Es ridículo. Todo el tiempo continúan extendiendo el caos”, rezaba el texto.

En ese contexto, aseguraba que las personas que se encontraban manifestándose hicieron “incursiones en la sección de clase alta de Viña del Mar. Amenazaron con ir más allá, a Reñaca y Concón sur. Una razón para el optimismo surgió cuando un grupo de 325 personas se reunieron (principalmente con chalecos fluorescentes) espontáneamente en la playa de Reñaca para resistir a los malvados. Los carabineros también estaban allí para ayudar, aunque pocos en número. Se las arreglaron para romper la marcha de 7.000 personas que había comenzado en Valparaíso antes de llegar a la Calle 15 Norte en Viña del Mar”.

“La mala noticia es que probablemente tendremos que volver a bajar para defender a Reñaca y Concón sur todos los días que tengan marchas, lo que podría ser a menudo”, destacaba.

Sobre estos antecedentes, Luis Ahumada señala que “el tipo es un maldito, porque en sus videos llama a matar gente haitiana. En uno de sus videos habla que hay que ahogarlos en cámaras de gas. O sea, el viejo es un torturador, un demente para llamar a hacer ese tipo de cosas. No pueden dejar libre a un tipo con esa mentalidad”.

“Creo que él arriesga una pena de 10 o 15 años. Obviamente quiero la pena máxima para ese tipo, no puede andar suelto con un arma imponiendo sus ideales y disparar a quien se le cruce por la calle. Ese día habían niños y mucha gente en la calle, pudo haber matado a alguien, yo tuve la suerte que no me mató, pero me dejó un forado en la pierna, me la perforó”, comenta Ahumada.

“Espero que se haga justicia, no puede estar suelto un tipo como él, es un peligro”, agregó.

La defensa de Cobin

En la reformalización del estadounidense se le agregaron cargos por dos delitos de homicidio frustrado y por disparos injustificados en la vía pública. Esto, ya que también habría lesionado a otra persona.

La defensa de John Cobin reiteró el argumento de “legítima defensa”, frente a lo cual Sandra Obando, abogada asesora de la Fiscalía, expresó que “no podemos hablar de legítima defensa si ya no existía ninguna agresión que repeler”.

“La acción del imputado fue realizar los disparos cuando ya se había alejado de este grupo de personas que estaba realizando esta dinámica de “el que baila pasa”, agregó Obando.

Sobre los argumentos de Cobin, Ahumada indicó que “ahora él se está victimizando, (diciendo) que supuestamente se sintió con pánico y por eso disparó. Cuando todos vieron que él venía preparado para disparar, tenía el chaleco amarillo para llamar la atención e imponer que él era una persona opuesta al movimiento. Él llegó a provocar ahí”.

“Su abogado dice que él se sintió amenazado porque una turba de personas comenzó a mover su vehículo y en ninguna parte ocurre eso, la gente arrancó cuando comenzó a disparar. Nadie lo atacó antes”, sostuvo.

“En todas sus declaraciones el tipo ha mentido. Es un viejo psicópata, no sé cómo más describirlo”, concluyó Luis Ahumada.

El Tribunal de Garantía mantuvo la prisión preventiva para John Cobin, por lo que seguirá recluido en la Cárcel de Valparaíso.

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